Uno de los conceptos básicos de la medicina holística que integra mente-cuerpo-espíritu es que un estado de ánimo positivo ayuda a mantener a las personas en buen estado de salud.

Los aceites esenciales ayudan  a calmarse, relajarse del estrés, y disfrutar de las experiencias de los olores agradables. Los aromas naturales  mejoran el estado mental de la persona y el sentido o vivencia  del bienestar al afectar al sistema límbico a través del nervio olfatorio, o el sentido del olfato. El sistema límbico es el área del cerebro que regula las emociones. Los aromas relajantes y agradables estimulan las respuestas emocionales de placer y relajación. Desde un punto de vista holístico, la Aromaterapia es una forma de tratamiento preventivo de la salud. 

La aromaterapia es considerada como un tratamiento complementario útil para el alivio de la depresión, la ansiedad, el insomnio, el trastorno de pánico, trastornos físicos relacionados con el estrés, trastornos cognitivos como alteraciones de la memoria o del aprendizaje, y alivio de síntomatología asociada a las psicosis y trastornos de la personalidad. Igualmente son de inestimable ayuda en el tratamiento de síntomas mentales asociados al envejecimiento, como la demencia,  y al desarrollo. 

Los aceites esenciales actúan de una manera predominante sobre las emociones y la actividad mental de los seres vivos. Esto ocurre a través de la vía olfativa y su actuación en el sistema límbico, y también a través de la corriente sanguínea cuando el aceite se ingiere o se aplica de forma tópica (llegando al torrente sanguíneo en 20 minutos) y, por último y no menos importante, a través de la vía metabólica. Al llegar las moléculas aromáticas al sistema límbico activarán la amígdala (centro de la memoria del miedo y del trauma) y causarán un efecto sedante en el sistema nervioso autónomo. Debido al efecto que los aceites esenciales ejercen sobre la amígdala y glándula pineal, ayudan a que la mente y el cuerpo se liberen de traumas emocionales y de la angustia.

                                                                                            

Los esteres y aldehídos que poseen ciertos aceites esenciales tienen efectos sedativos y relajantes sobre el sistema nervioso autónomo, tanto simpático como parasimpático. Esto evita la ansiedad, la cual genera una condición ácida en nuestro ph que activa la enzima de la transcripción que es la encargada de comunicar dicha ansiedad al ARN y la almacena en el ADN. Cuando esto ocurre el sistema inmunológico se deprime y da pasos a patologías diversas, incluido el cáncer.

Cuando nos veamos inmersos en situaciones de estrés agudo o crónico, situaciones que sobrepasen nuestros recursos de afrontamiento llevándonos a experimentar emociones de ansiedad o depresión, podemos utilizar los aceites esenciales para elevar nuestro tono emocional, fomentando el optimismo, la confianza en nosotros mismos y afianzando una valoración más positiva de nuestra realidad.

Los aceites esenciales han demostrado ser eficaces en el tratamiento de diferentes trastornos mentales, existiendo una amplia literatura al respecto.

Podemos usar los aceites esenciales recomendados para cada trastorno o condición patológica en baños de inmersión, en vaporizador o quemador, en masaje, aplicados de forma tópica con un aceite portador, pudiendo utilizarse como perfume, y también pueden ingerirse, observando las recomendaciones de la dosis; es decir, 2 a 3 gotas de aceite esencial apto para consumo con un poco de agua, zumo, etc. dos o tres veces al día y no mezclar más 3 aceites por vez y en ese caso usar 1 o 2 gotas de cada aceite.

Los aceites esenciales recomendados para cada condición pueden usarse sólos o combinados. Al combinarse los aceites se produce un efecto sinergético que resulta en un efecto total más fuerte que la suma de las acciones producidas individualmente por cada aceite.

Por último, recomendamos el uso terapéutico de los Aceites Perfumados ya que son formulaciones terminadas de sinergias o fórmulas únicas listas para tratar una variedad de alteraciones mentales, emocionales y espirituales. Las antiquísimas fórmulas alquímicas de los Aceites Sagrados del Antiguo Egipto actúan sobre las diferentes glándulas endocrinas y los chakras asociados. Es importante observar que la aplicación de los Aceites Perfumados es tópica, como perfume o en la ducha e inhalada, en difusor o quemador. En este sentido, hay que entender que la más sutil de las vías de aplicación es la inhalada y, por ello, es la vía que alcanza niveles energéticos y dimensiones elevadas. 

Aceites recomendados en algunas alteraciones mentales y emocionales: 

                                                                                                                  

ABUSO MENTAL Y FÍSICO: Aceite esencial de geranio, ylang ylang, sándalo y melisa.

ABURRIMIENTO: Aceite esencial de cedro, manzanilla romana, ciprés incienso, enebro, Lavanda , romero, sándalo, tomillo, ylang ylang y pimienta negra.

ADICCIONES: Aceite esencial de hisopo, lavanda, incienso, mirra, rosa, limón, naranja, geranio, bergamota, patchouli, loto (aceite sagrado), helicriso, hinojo, romero y manzanilla romana.

AGITACIÓN: aceite esencial de lavanda, manzanilla alemana y romana, naranja, bergamota, melisa, nerolí, jazmín, ylang ylang, rosa, palmarosa, nardo, sándalo, incienso, mejorana y salvia.

ANSIEDAD: aceite esencial de enebro, cedro, ciprés, geranio, vetiver, rosa, palmarosa, melisa, jazmín, ylang ylang, lavanda, nerolí y nardo.

ANOREXIA: aceite esencial de estragón, mandarina, naranja, limón, bergamota, jengibre, canela, pícea, palisandro, menta, manzanilla, ylang ylang, melisa, cedro, helicrisum, lavanda, sándalo, loto e incienso.

APATÍA: Aceite esencial de incienso, geranio, mejorana, jazmín, naranja, menta, palisandro, rosa, sándalo, tomillo e ylang ylang.

AUTISMO: Aceite esencial de vetiver, mirra, sándalo, incienso, melisa, cedro y eucalipto,

AUTOESTIMA, BAJA: Aceite esencial de romero, laurel, jazmín, rosa, pino, hinojo, jengibre, tomillo, enebro, hisopo, milenrama, árbol del té, cedro, alcaravea y almizcle o musk (Aceite Sagrado).

CELOS: Aceite esencial de bergamota, eucalipto, incienso, limón, mejorana, naranja, rosa, romero y tomillo.

CONFUSIÓN: Aceite esencial de cedro, ciprés, menta, incienso, geranio, jengibre, enebro, mejorana, jazmín, rosa, palisandro, romero, albahaca, sándalo, cardamomo y limón.

CULPA: Aceite esencial de manzanilla romana, ciprés, enebro, limón, mejorana, geranio, incienso, sándalo, rosa y tomillo.

DEPRESIÓN: Aceite esencial de incienso, limón, jazmín, menta, sándalo, geranio, lavanda, bergamota, angélica, naranja, ylang ylang y musk o almizcle (aceite sagrado)

DISFUNCIÓN SEXUAL:

- DESEO SEXUAL EXCESIVO: aceite esencial de mejorana, lavanda, hierba de San Juan, naranja, patchouli, ylang ylang, geranio, neroli, palisandro, incienso, sándalo, musk y loto ( los cuatro últimos como Aceites Sagrados). Nota: es de destacar que en muchos casos los aceites son equilibrantes, por eso se utilizan para situaciones de funciones hipo e hiperactiva

FALTA DE LÍBIDO: Para mujeres: geranio, vainilla, canela, ylang ylang, nardo, narciso, patchouli, rosa, pimienta negra, nuez moscada, jazmín, coriandro, musk (almizcle o “abelmoschus moschatus”) y ámbar rojo (benjuí), ambos aceites sagrados.

Para hombres: mirra, pimienta negra, pino, nerolí, jengibre, nuez moscada, jazmín y coriandro, musk y ámbar rojo, ambas aceites sagrados.

FRIGIDEZ Aceites esencial de jazmín, rosa, ylang ylang, musk y ámbar rojo, ambos aceites sagrados.

- IMPOTENCIA Aceite esencial de ylang ylang, jazmín, rosa, cardamomo, jengibre, canela, patchoulí, sándalo, mirra, nuez moscada, palisandro, loto, salvia sclarea,salvia española e hinojo.

DISTRACCIÓN, FALTA DE CONCENTRACIÓN Y MEMORIA:

Aceite esencial de romero, basílico, laurel, menta, árbol del té, pino, cardamomo, coriandro, mejorana, salvia, incienso, limón, hisopo y tomillo

INDECISIÓN, FALTA DE PODER PERSONAL:

Aceite esencial de jengibre, enebro, cedro, tomillo, hisopo, pino,

ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS:

- ELA: aceite esencial de helicrisum, orégano, salvia sclarea, enebro, romero, clavo, cardamomo, ylang ylang, geranio, limón, mandarina, bergamota, palisandro, marosa, cedro, melisa, lavanda, jazmín, incienso, loto, sándalo (estos 4 últimos son Aceites Sagrados).

- COREA DE HUNTINGTON: aceite esencial de menta, enebro, albahaca, mejorana, lavanda y ciprés.

- ESCLEROSIS MÚLTIPLE: aceite esencial de enebro, albahaca, helicrisum, geranio, menta, tomillo, orégano, menta, ciprés, mejorana, romero, palisandro, lavanda, geranio, nerolí, angélica, salvia española, limón, bergamota, ylang ylang, palmarrosa, hisopo, manzanilla romana, jazmín, rosa, incienso y loto (estos 4 últimos son Aceites Sagrados).

- ENFERMEDAD DE PARKINSON: aceite esencial de menta, enebro, naranja, ylang ylang, patchouli, pícea, palisandro, helicrisum, incienso y loto (estos 2 últimos son Aceites Sagrados).

- ESTIMULAR GLÁNDULA PINEAL Y PITUITARIA: aceite esencial de vetiver, cedro, lavanda, pimienta negra, anís, melisa, angélica, helicrisum, ylang ylang, canela, pícea, enebro, comino, ravensara, jazmín, rosa, sándalo, loto, papiro, mirra e incienso (estos 7 últimos son Aceites Sagrados).

EPILEPSIA: aceite esencial de salvia sclarea, palisandro, cedro, melisa, lavanda, helicrisum, sándalo, loto, incienso y jazmín ( estos 4 últimos son Aceites Sagrados).

ESQUIZOFRENIA: Aceite esencial de menta, cardamomo, cedro, mirra, incienso, sándalo, jazmín, vetiver, melisa, romero y benjuí (ámbar rojo, aceite sagrado)

ESTRÉS: Aceite esencial de lavanda, manzanilla, nerolí, loto (aceite sagrado), mejorana, rosa, sándalo, incienso, cedro y vetiver.

FATIGA MENTAL: Aceite esencial de pimienta negra, salvia, menta, nuez moscada, menta, romero y pino

FRUSTRACIÓN, IRA: Aceite esencial de naranja, bergamota, pomelo, menta, manzanilla romana y alemana, milenrama, helicriso, lavanda, rosa y nardo.

HIPERACTIVIDAD: Lavanda, madera de cedro, vetiver, manzanilla romana, menta y valeriana y nerolí.

IRA: Aceite esencial de bergamota, nerolí, cedro, manzanilla romana, incienso, lavanda, limón, mejorana, mirra, naranja, rosa, sándalo.

LABILIDAD EMOCIONAL: Aceite esencial de bergamota, salvia sclarea, geranio, enebro, hinojo, lavanda, menta, rosa, jazmín, romero, limón, sándalo, milenrama e ylang ylang.

MIEDO: Aceite esencial de bergamota, salvia sclarea, manzanilla romana, ciprés, geranio, enebro, jazmín, mirra, sándalo, rosa, naranja y vetiver.

PÁNICO: Aceite esencial de bergamota, lavanda, nerolí, sándalo, incienso, mirra, romero, manzanilla, mejorana, gaulteria, tomillo e ylang ylang.

PENSAMIENTO OBSESIVO, REPETITIVO: Aceite esencial de salvia, ciprés, menta, limón, lavanda, nerolí, geranio, mejorana, rosa, sándalo, heliotropo e ylang ylang.

SHOCK: Aceite esencial de heliotropo, manzanilla romana, albahaca, mirra, ylang ylang y romero.

SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA: aceite esencial de tomillo, clavo, naranja, nuez moscada, ajedrea, orégano, árbol del té, romero, hisopo, ravensara, comino, menta, salvia, geranio, manzanilla alemana, canela, casia, cálamo, hisopo, nardo, mirra, loto y sándalo (estos 3 últimos son Aceites Sagrados).

SÍNDROME DE LAS PIERNAS INQUIETAS: aceite esencial de albahaca, mejorana, valeriana, manzanilla romana, menta, ciprés, naranja, ylang ylang, patchouli y loto (Aceite Sagrado).

SUFRIMIENTO: Aceite esencial de bergamota, manzanilla romana, salvia sclarea, eucalipto, enebro y lavanda y nerolí.

TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN: aceite esencial de vetiver, lavanda, cardamomo, cedro, menta, helicrisum, melisa, limón, bergamota, mandarina, naranja, ylang ylang, palisandro, palmarrosa, manzanilla romana, patchouli, clavo, rosa, jazmín, incienso, loto y sándalo (estos 5 últimos son Aceites Sagrados).

TRANSTORNOS CEREBRALES:

- ENFERMEDAD DE ALZHEIMER: aceite esencial de cedro, vetiver, jengibre, nuez moscada, manzanilla alemana, lavanda, nardo, eucalipto, ciprés, melisa, patchouli, helicrisum, hierba del gato, loto, sándalo y mirra (estos 3 últimos son Aceites Sagrados).

- TRANSTORNOS DE LA CONCENTRACIÓN: Aceite esencial de cedro, ciprés, enebro, lavanda, limón, albahaca, heliotropo, mirra, naranja, menta, romero, sándalo e ylang ylang

- TRANSTORNOS DE LA MEMORIA: Aceite esencial de menta, romero, albahaca, vetiver, limón, cardamomo, helicrisum, geranio, palisandro, loto, sándalo, incienso, jazmín y rosa (estos 5 últimos son Aceites Sagrados).

TRANSTORNOS DEL SUEÑO:

- INSOMNIO: Aceite esencial de valeriana, lavanda, madera de cedro, limón, manzanilla alemana, manzanilla romana, mandarina, romero, ciprés, azahar, naranja, geranio, nerolí, loto, patchouli, ylang ylang, rosa, angélica, palisandro, bergamota, jazmín

- NARCOLEPSIA: Aceite esencial de hierba del gato, romero, pimienta negra, canela, cedro, lavanda, helicrisum, melisa, sándalo, loto e incienso (estos 3 últimos son Aceites Sagrados).

- APNEA: Aceite esencial de albahaca, cardamomo, romero, menta, palisandro, geranio, limón, palmarrosa, ylang ylang, bergamota, manzanilla romana, angélica, ajedrea, pícea, palisandro, loto, incienso y jazmín (estos 3 últimos son Aceites Sagrados)

TRAUMA EMOCIONAL: Aceite esencial de lavanda, limón, manzanilla alemana, gálbano, valeriana, nerolí, pícea, ylang ylang, palisandro, geranio, helicrisum, naranja, canela, mirra, loto, rosa, incienso.